RevisiónVol. 1, N.° 1 · 202615 minAplicabilidad prehospitalaria de la Surviving Sepsis Campaign 2026 en shock séptico pediátrico: revisión crítica y propuesta operativa.Norma B. Raúl, Adriana BordognaIntroducción: Las Guías Internacionales de la Surviving Sepsis Campaign 2026 (SSC 2026) consolidan un cambio paradigmático en la reanimación del shock séptico pediátrico de particular relevancia extrahospitalaria: restringir los bolos de fluidos en ausencia de hipotensión cuando no se dispone de unidad de cuidados intensivos (UCI). En pediatría la hipotensión es un signo tardío, por lo que la mayoría de los niños con shock atendidos en el campo conservan presión arterial normal. Objetivo: Analizar críticamente la aplicabilidad de las recomendaciones de mayor jerarquía de la SSC 2026 al sistema de emergencias médicas extrahospitalario de recursos limitados y elaborar una propuesta operativa contextualizada para el reconocimiento, la decisión inicial de fluidoterapia, el acceso vascular, el traslado y la eventual indicación de vasopresores periféricos en shock séptico pediátrico. Métodos: Revisión narrativa crítica con análisis de transferibilidad. Mediante muestreo intencional se seleccionaron tres fuentes primarias: una guía internacional de práctica clínica (SSC 2026), un consenso regional (SLACIP 2022) y un marco educativo-operativo prehospitalario (PEPP); el análisis se orientó por los dominios de contextualización del marco GRADE-ADOLOPMENT, sin constituir una adaptación formal. Se construyeron tablas de decisión contextualizadas para el entorno de Servicios de Emergencias Médicas prehospitalarias (SEM) de recursos limitados. Resultados: La recomendación fuerte, con evidencia de alta certeza, de no administrar bolos en ausencia de hipotensión y sin UCI disponible exige reconceptualizar el reconocimiento del shock pediátrico, que en el prehospitalario se basa en signos de perfusión (TEP) y no en la presión arterial. El análisis identificó cuatro barreras de transferibilidad: nivel formativo del personal, disponibilidad de monitoreo, tiempos de traslado y acceso a UCI pediátrica. Conclusiones: La implementación de la SSC 2026 en el SEM requiere una contextualización explícita que reconozca las limitaciones de recursos y la fisiopatología propia del shock pediátrico. El shock pediátrico debe sospecharse por signos de hipoperfusión y no descartarse por presión arterial normal; sin embargo, en servicios sin UCI disponible, la hipotensión conserva un rol operativo para decidir bolos de fluidos.SepsisChoque SépticoServicios Médicos de EmergenciaPediatríaReanimación